Para aprender a narrar...

Para aprender a narrar...
,,, nos deben haber narrado...

domingo, 20 de noviembre de 2011

Planificación didáctica integrando recursos TIC

¡Nos acercamos al final del Curso! En nuestra penúltima semana, realizamos y entregamos el Trabajo Final: la Planificación Didáctica o el Diseño de Proyecto, cualquiera de ellos integrando TIC.
¡Adelante!
Dánisa

Trabajo final:
Planificación
Idioma Español Primer año
Unidad didáctica II
Índice

PRESENTACIÓN ..................................................................................................................... PÁG. 3
FUNDAMENTACIÓN ............................................................................................................... PÁG. 4
OBJETIVOS GENERALES /OBJETIVOS ESPECÍFICOS ...................................................... PÁG. 7
METAS ..................................................................................................................................... PÁG. 8
DESTINATARIOS ..................................................................................................................... PÁG. 8  
LOCALIZACIÓN ....................................................................................................................... PÁG. 8
PRE-REQUISITOS .................................................................................................................... PÁG. 8
RECURSOS HUMANOS/RECURSOS MATERIALES ............................................................. PÁG. 9
DESARROLLO DE ACTIVIDADES............................................................................................. PÁG. 9
CRONOGRAMA DE ACTIVIDADES ......................................................................................... PÁG. 11
EVALUACIÓN….…………………. ............................................................................................ PÁG. 12 BIBLIOGRAFÍA ......................................................................................................................... PÁG. 13 ANEXOS ................................................................................................................................... PÁG. 14
Presentación
A partir de la siguiente planificación de la Unidad Didáctica II de Primer año de Idioma Español, se pretende cumplir con los objetivos de la enseñanza de la Lengua materna planteados en el programa correspondiente. Además, se entiende necesario incentivar a los estudiantes en su aprendizaje, motivarlos frente a los contenidos programáticos a través del uso responsable de las nuevas tecnologías de la información.
Otra intención de esta planificación es la de acercar a los alumnos, a través del diálogo, a sus abuelos o adultos mayores de referencia en el barrio y la comunidad, potenciando la narración de sucesos vividos o imaginarios y la producción de relatos intergeneracionales.
Se busca trabajar los contenidos de Idioma español, de forma no tradicional fomentando la autonomía de los estudiantes, la construcción colectiva y colaborativa con sus compañeros, la interacción de manera sana con el mundo adulto y afectivo.
Se plantea el trabajo de la oralidad y la escritura en el aula, y la producción de textos adecuados, a partir de actividades motivadoras y enriquecedoras desde el punto de vista del aprendizaje y de los vínculos. Para ello, se propone que en equipos, los alumnos elijan un abuelo de su entorno para realizar una entrevista en la que se solicite la narración de un hecho vivido de interés o una breve historia de transmisión tradicional. Las entrevistas serán registradas a través de fotografías, videos o audio producidos con distintos dispositivos de la cotidianidad de los estudiantes. A partir de estos trabajos, se busca el análisis de la oralidad y luego de la transcripción de los textos narrativos, la observación de las diferencias entre unos textos y otros.
Finalmente, se propone la producción de una animación en Pivot  para presentar el relato obtenido y, la presentación de las reflexiones de lo trabajado a través de Animoto.
Cada una de las etapas de las actividades planteadas, tendrán un seguimiento desde el blog del grupo, colgando allí las pautas, las guías, los recursos necesarios, los videos editados y las producciones finales.
Para que la actividad resulte más rica en contenidos diferentes, se plantea trabajar en coordinación con una docente de la ciudad de Minas, buscando el intercambio de experiencias, tanto docentes, como de los estudiantes, ya que mediante correo electrónico y el diálogo en el blog, podrán visualizar los avances de los otros grupos, pedir ayuda, intercambiar materiales, recursos, etc.
Fundamentación
La enseñanza de la lengua[1]

El lenguaje como facultad humana es la primera manifestación específica del hombre como tal. Es la forma de manifestación del pensamiento lógico, poético y práctico. Solo el hombre es capaz de esta actividad específica de comprensión y producción de mensajes lingüísticos, por lo que el lenguaje humano, junto con las gnosias, las praxias y la memoria, hacen posible la relación inteligente con el mundo.
A través de la lengua existe la sociedad.
La lengua permite compartir pensamientos sobre nuevas experiencias y organizar la vida en común. Permite pensar de una manera constructiva y analítica, como sistema de comunicación flexible, innovador y capaz de adaptarse a las más diversas circunstancias. Permite crear, compartir y considerar nuevas ideas y reflexionar conjuntamente sobre las acciones. A través de la lengua se sostienen y se trasmiten, por años y generaciones, las normas, los valores y las costumbres que identifican esa  comunidad.
Es muy difícil imaginar una actividad humana sin la lengua. Está presente en cualquier grupo social: familiar, amistoso, político, religioso, y la lengua particular de la persona determina la visión de la realidad que posee.
La lengua es una herramienta intrínseca a la persona, que la moldea y la despliega social e individualmente. Las instituciones educativas permiten la apropiación de la variante formal de la lengua con un sentido democratizador, igualador. La lengua estándar constituye un sistema útil para la comunicación plena por encima de la diversidad lingüística, al ofrecer una realización que une a los hablantes en todos los ámbitos geográficos.
Enseñar lengua a alguien es hacerle conocer las características que poseen la estructura y el funcionamiento de dicha lengua, para que, a través de su conocimiento, el ser humano pueda conocerse y conocer con mayor profundidad a los otros.
La enseñanza de la oralidad y la escritura.
Oralidad y escritura son las formas básicas de interacción social. Son dos niveles de organización socio-cognitiva que no solo sirven para diferenciar sociedades sino también tipos de cognitividad y concepciones globales del mundo. Lo oral y lo escrito implican necesariamente procederes sociales e involucran niveles de procesamiento diferentes.
La oralidad y la escritura son sistemas de signos con sus leyes propias, independientes pero complementarias, desde el punto de vista funcional.
El análisis de la oralidad requiere diferenciar usos coloquiales, afectivos, espontáneos en la comunicación cotidiana, y otros usos más formales exigidos en determinados contextos como entrevistas, debates, exposiciones, etc. La oralidad sirve de base a propósitos específicos:

·        adecuar el registro empleado en los diversos tipos de interacción;
·        atender la complejidad que supone la transcripción de textos orales.

La apropiación de la escritura en la sociedad actual permite a sus miembros desarrollar plenamente sus potencialidades cognitivas y meta-cognitivas. No hay verdadera educación sin una completa apropiación de la lengua escrita.
La escritura es un sistema altamente descontextualizador y esta propiedad de superar el aquí y el ahora de la oralidad es la que permite la construcción de la ciencia y, sobre todo, de la historia.
La comprensión y la producción de textos orales y escritos son aspectos centrales de la enseñanza de la lengua materna.

La lectura.
La lectura es una actividad imprescindible para el hombre como ser social, que le permite el acceso al conocimiento. Saber leer integra al hombre a su entorno y lo convierte en un ciudadano responsable.
El dominio de la lectura permite construir significados a través de lo que el texto dice y también a través de lo que sugiere, porque la lectura es un proceso complejo que va más allá de la simple decodificación; implica la apropiación profunda y total del texto.
El adolescente actual se enfrenta a nuevas situaciones de lectura, como las que realiza en el espacio cibernético, una interacción diferente a la estrategia de internalizar un texto impreso, porque la búsqueda de información se da mediante vínculos que determinan el manejo simultáneo de diversos textos. Esta desregulación del conocimiento obliga al docente a la orientación pedagógica del estudiante, para realizar una lectura crítica de la información en Internet, que permita la evaluación y la selección de la múltiple oferta informativa del hipertexto.

Objetivos generales
1) Lograr que el alumno se exprese oralmente y por escrito con corrección, eficacia y propiedad.
2) Lograr que desarrolle y eduque su capacidad para interpretar los contenidos lingüísticos.
 3) Procurar que adquiera un conocimiento reflexivo de la estructura de su lengua materna.
Objetivos específicos de la Unidad II
  •  Avanzar en la comprensión de otros elementos que intervienen en la comunicación lingüística.
  • Considerar los rasgos suprasegmentales que contribuyen al sentido.
  • Establecer las relaciones entre la entonación, las pausas y la puntuación.
  • Reflexionar sobre la organización del contenido del texto.
  •  Hacer consciente la existencia de una ortografía del texto, la que exige condiciones de legibilidad (sangría, mayúsculas y minúsculas, letra bien formada).
  • Disponer de pautas claras para administrar la puntuación.

Metas
La intención es cumplir los objetivos durante los primeros meses del año que viene, de acuerdo al cronograma que se presenta más adelante en esta planificación.
Destinatarios
Los destinatarios serán los estudiantes de Primer año de Ciclo Básico del Liceo N° 1 de San Carlos Mons. Mariano Soler alumnos de Primer año de Ciclo Básico del Liceo Nº 2 de Minas Viejo Molino.
Se cree conveniente hacer una presentación de las actividades realizadas, y las producciones, a la comunidad educativa.
Localización
Las actividades se realizarán en la clase, como tareas domiciliarias, se utilizará la biblioteca y la sala de Informática. Una serie de las actividades propuestas deberán ser desarrolladas en la comunidad (el hogar, el barrio).
Pre-requisitos:
El texto como producto lingüístico unitario: unidad semántica que se expresa en la sintaxis.
El texto escrito. Rasgos que denotan el carácter diferido, ajeno a la situación de enunciación.
El texto oral: rasgos que denotan la co-presencia de los interlocutores. Vocativo. La oralidad en situaciones formales.
El texto escrito como objeto que se construye y se perfecciona, de acuerdo con ciertas pautas.
 Uso de las Tics:
·                  búsqueda de información,
·                  uso de programas (procesador de textos, presentaciones, etc.)
·                  recursos digitales (cámaras, grabadoras, celulares, pendrive, tarjetas de memoria, etc.)
Recursos
·       Humanos
Docentes (Idioma Español, Informática, Bibliotecario, Preparador de Laboratorio)
·         Materiales
o       XO, laptops docentes o de la institución
o       Sala de informática
o       Computadoras del hogar
o       Pantalla
o       Cañón
o       Amplificación
o       Celulares
o       Cámaras digitales
o       Grabadoras
o       Programas, Software, otros: Word, Power Point, editors de audio y video, Blog, Correos electrónicos, Pivot Stickfigure Animator, Animoto.
  Desarrollo de las actividades
  •    Creación de dirección de correo electrónico para mantener un contacto fluido con los estudiantes extendiendo, de alguna manera, el tiempo pedagógico.
  • Formación de grupos de aproximadamente tres estudiantes, por afinidad y posibilidad de trabajar juntos fuera del horario de clase. 
  •  Creación de un blog donde se publicará la guía de trabajo, se registrarán consultas y comentarios. Finalmente se colgarán allí también los trabajos realizados por los equipos.
Se publicarán allí:
o       Enlaces de páginas necesarias para los trabajos.
o       Recursos para los trabajos finales.


  • Realización de entrevistas a abuelos o adultos mayores de referencia para la comunidad. 
  •   Edición de las entrevistas realizadas en audio, video y registro fotográfico.
  • Colgar en el blog los videos realizados por cada equipo.
  • Producción escrita de textos de los relatos recabados.
  • Creación de una animación sobre el relato a través del programa Pivot Stickfigure Animator.
  •  Presentación de la actividad realizada a través de Animoto.
  •  Cierre de la actividad:
o                Presentación en el aula del trabajo de cada equipo.
o                Presentación en el Centro, abierto a la comunidad, de lo realizado por el gran grupo.
o                Intercambio con alumnos de otro centro educativo de las producciones (a través del blog, si no fuera posible un encuentro presencial)



Evaluación
El aprendizaje de la escritura permite desarrollar las potencialidades cognitivas y meta-cognitivas, por lo que la educación, se sostiene en una completa apropiación de la lengua escrita.
En este sentido, se destaca la necesidad de evaluar el nivel de conocimiento de las estructuras de la lengua, ya que se trata de recursos que facilitan la comprensión y la producción de textos. Igual importancia tiene la evaluación de los textos producidos por los alumnos.
Se evaluarán las distintas instancias de aportes individuales y colectivos, tanto al blog, como en la producción de los trabajos finales.
En esta unidad se realizará la evaluación a través de rúbricas:
v     Auto-evaluación: El trabajo individual de cada estudiante y el desarrollo del tema.
Rúbrica sobre trabajo individual
v     Co-evaluación: Análisis en conjunto sobre el trabajo realizado por el grupo.
Rúbrica individual sobre el trabajo grupal
v   Hetero-evaluación
o       Individual: Se evaluarán los aspectos conceptuales del tema
o       Grupal: Aportes subidos al blog, comentarios y trabajos finales.
Rúbrica para la evaluación de aportes al Blog
Rúbrica para la evaluación de la animación final.
Bibliografía
  •  Alarcos Llorach,E.: (1994) Gramática de la Lengua española. Espasa Calpe. Madrid.
  • Alonso, Amado y Henríquez Ureña, P.: (1955) Gramática Castellana. T.IyII. Ed. Losada S.A. Bs. As.
  • Area, M.: (1993) Unidades Didácticas e Investigación en el aula. Un modelo para el trabajo colaborativo entre profesores. (http://www.fq.profes.net/especiales2.asp?id_contenido=42017)
  •   Bosque,I y Demonte, V. (coord.).: (1995). Gramática descriptiva de la Lengua Española. Espasa Calpe. Madrid.
  • Carratalá, F. Guía práctica para la elaboración de unidades didácticas (http://www.fq.profes.net/especiales2.asp?id_contenido=42017)
  • Garderes, D. Evaluación de aprendizajes. Matrices de valoración o rúbricas. Curso Planificación de aula con recursos TIC. Semana 7-Módulo 2-Clase 6. 2011.
  • Garderes, D. Guía para la presentación del proyecto final. Curso Planificación de aula con recursos TIC. 2011.
  • Guirtz, S.: (2000). El abc de la tarea docente: currículo y enseñanza. 3ª edición. Edit. Aique. Buenos Aires.
  • Halliday, M.A.K.:(1982) El lenguaje como semiótica social. Fondo de Cultura Económica. México.
  • Hernández Alonso,C.:(1992) Gramática funcional del español. Ed. Gredos. Madrid.
  • Marqués Graells, Pere.:(2006) El papel de las TIC en el proceso de lecto-escritura. Leer y escribir en la escuela... a golpe de clic. Editorial Planeta.
  • Ong,W. Real Academia Española.:(1973). Esbozo de una nueva gramática española. Espasa Calpe. Madrid.
  • Rodari, G.:(1993) Gramática de la fantasía. Ediciones Colihue / Biblioser. Buenos Aires.
  •  Saussure de, F.:(1965) Curso de lingüística general. Ed. Losada. Buenos Aires.
  •     Seco,M.:(1984) Gramática esencial del español. Aguilar. Madrid.
  •     Woolfalk, A.: (s/d). Psicología educativa. Edit. Prentice hall.(s/d)
  •   Zazueta, M. y Herrera, L.: Rúbrica o matriz de valoración, herramienta de evaluación formativa y sumativa.
 Anexos
(A modo de ejemplo se anexa una rúbrica)

jueves, 14 de julio de 2011

Tano de Luis Sepúlveda

Don Giusseppe solía decir que era feliz como consecuencia de una serie de errores que recordaba con gusto. El primero de ellos ocurrió en 1946, cuando el joven panadero genovés se embarcó por fin rumbo a América, a una América que imaginaba con los brazos de la Estatua de la Libertad abiertos y hospitalarios. Para ser digno de tal recibimiento, don Giusseppe repasaba sin pausas las veinte palabras de inglés que le enseñara un soldado norteamericano.

A los cinco días de navegación, un tripulante le heló el alma al comunicarle que el barco navegaba con rumbo a América, pero a América del Sur, porque América -le dijo- es más grande y extensa que todas las esperanzas y sufrimientos.

Pasada la sorpresa, don Giusseppe buscó a alguien que le dijera más acerca de su destino, y no tardó en hacerse amigo de un maquinista, italiano como él, y que llevaba varios años navegando en los barcos de la Compañía Suramericana de Vapores.

El compatriota le habló de Argentina, un país enorme en el que la carne era poco más o menos que gratis y donde había trigo que hasta hacía muy pocos años lo quemaban para producir electricidad. Además -le indicó- conozco una familia piamontesa que se ha instalado en Mendoza con una fábrica de pasta, y si vas de mi parte, seguro que te ofrecen casa y trabajo.

El mismo maquinista se encargó de conectarlo con un camionero que transportaba colchones de Buenos Aires a las provincias.

- De acuerdo, tano, te llevo gratis, te pago los hospedajes y las comidas a cambio de que me ayudes a descargar, pero tu misión consiste en hablarme durante el camino. Háblame sin parar, de todo, aunque sean pavadas las que digas.

Don Giusseppe no entendió ni una palabra del camionero, pero algo le hizo comprender lo que el hombre quería, de tal manera que respondió “va bene”, y trepó a la cabina del camión. A los pocos kilómetros de marcha le agradó el trato de tano, de la misma manera como con el tiempo le divertiría que lo llamaran bachicha.

Apenas salieron del extrarradio de Buenos Aires, ante los ojos del emigrante empezó a desfilar un panorama liso, verde e infinito, en el que rara vez se cruzaban con otros vehículos y personas. Las lánguidas miradas de miles de vacas saludaron su paso por la Pampa, y para evitar que el conductor se durmiera le habló de su vida, de la guerra, de Génova, de sus sueños de emigrante.

Habían recorrido varios cientos de kilómetros cuando, al amanecer del día siguiente, el camión se desvió de la carretera por una camino de tierra que los llevó hasta las casas de una Estancia. Había otros camioneros allí, pero sobre todo había carne, mucha carne, reses enteras abiertas en cruz, asándose ante la mirada atenta de unos gauchos. El italiano comió y bebió como nunca en su vida, tanto que el camionero anfitrión, que tampoco estuvo a la zaga, lo mandó a continuar el viaje en la parte de carga, durmiendo la borrachera sobre los mullidos colchones.

Don Giusseppe nunca supo qué ocurrió en Mendoza, si es que el camión alguna vez llegó a esa ciudad. Sólo recordaba que fue despertado por un frío intenso y las voces de unos hombres de uniforme verde que le ordenaban bajar.

Con la cabeza a punto de estallarle y una sed caballuna, don Giusseppe saltó a tierra y se estremeció con el paisaje agreste de los Andes nevados. Su gesto de asombro hizo que los carabineros de Chile entendieran que no sabía dónde diablos estaba.

-Esto es Cristo Redentor, la frontera. De la tetilla izquierda del Señor para allá es Argentina; de la derecha para acá, Chile.

Recién entonces, don Giusseppe advirtió que el conductor del camión no era el mismo que lo había tomado en Buenos Aires, y en su atropellado dialecto genovés repitió una y mil veces que su destino era Mendoza, narrando entre medio los estragos del asado y del mucho vino bebido.

Del discurso de los carabineros chilenos, lo único que don Giusseppe entendió fue que le preguntaron si le había gustado el asado y el vino argentino. Como pudo, respondió que sí y eso bastó para que los policías chilenos lo jalaran hasta la cantina del destacamento. Allí, el emigrante se dio el segundo festín de carne y vino, con la consiguiente borrachera, de la que despertó convertido en socio de un sargento dedicado a la cría de pavos y otras aves de corral.

Años más tarde, don Giusseppe, el Tano para unos, el bachicha para otros, abrió un emporio de ultramarinos en el barrio santiaguino de mi infancia. Fue un ciudadano más de aquel barrio proletario. En un grueso cuaderno de tapas negras anotaba las deudas de los que compraban a crédito, a los chicos nos repartía generosas lonchas de mortadela mientras nos iniciaba en los secretos de las óperas que embellecían las tardes desde sus discos de carbón, e invitaba a todos los vecinos a fiestas en el emporio cada vez que el Audax Sportivo Italiano se clasificaba para una final de fútbol.

La mejor fiesta tuvo lugar la noche del 4 de septiembre de 1970. Aquella noche, el barrio tenía muchos motivos para estar alegre: Salvador Allende había vencido en las elecciones presidenciales, don Giusseppe se casaba con la señora Delfina, luego de una discreta relación mantenida durante veinte años, y para culminar la fiesta nos comunicó emocionado que acababa de nacionalizarse chileno.
Lo vi por última vez en 1994. Era un anciano. El emporio ya no existía, ni el barrio, que fue devorado por la miseria. Pero sus viejos discos de carbón continuaban llenado las tardes de amores imposibles y voces perdurables. Bebí con él varios vasos de vino, escuché una vez más su historia, y me dolió responderle que sí, cuando quiso saber si era cierto que en Europa se trataba mal a los emigrantes.
De Historias Marginales

miércoles, 25 de mayo de 2011

Ya sabemos Leer

26 de mayo
Día del Libro
“Hay una forma de leer alerta y una forma de leer para dormirse, para no pensar demasiado, para atrofiarse, para ser convencido. El libro vale tan caro que es más práctico y económico limitarse a diarios. Además la mayoría de los diarios, están especialmente organizados para no decir nada importante, de modo que alcanza con echar un vistazo a los títulos. (…) El hombre común ya sabe leer. Qué suerte. Pero lee solo diarios. Qué lástima.”
Mario Benedetti
El País de la cola de paja.

lunes, 11 de abril de 2011

La noche de los feos de Mario Benedetti

Ambos somos feos. Ni siquiera vulgarmente feos. Ella tiene un pómulo hundido. Desde los ocho años, cuando le hicieron la operación. Mi asquerosa marca junto a la boca viene de una quemadura feroz, ocurrida a comienzos de mi adolescencia.

Tampoco puede decirse que tengamos ojos tiernos, esa suerte de faros de justificación por los que a veces los horribles consiguen arrimarse a la belleza. No, de ningún modo. Tanto los de ella como los míos son ojos de resentimiento, que sólo reflejan la poca o ninguna resignación con que enfrentamos nuestro infortunio. Quizá eso nos haya unido. Tal vez unido no sea la palabra más apropiada. Me refiero al odio implacable que cada uno de nosotros siente por su propio rostro.

Nos conocimos a la entrada del cine, haciendo cola para ver en la pantalla a dos hermosos cualesquiera. Allí fue donde por primera vez nos examinamos sin simpatía pero con oscura solidaridad; allí fue donde registramos, ya desde la primera ojeada, nuestras respectivas soledades. En la cola todos estaban de a dos, pero además eran auténticas parejas: esposos, novios, amantes, abuelitos, vaya uno a saber. Todos -de la mano o del brazo- tenían a alguien. Sólo ella y yo teníamos las manos sueltas y crispadas.

Nos miramos las respectivas fealdades con detenimiento, con insolencia, sin curiosidad. Recorrí la hendidura de su pómulo con la garantía de desparpajo que me otorgaba mi mejilla encogida. Ella no se sonrojó. Me gustó que fuera dura, que devolviera mi inspección con una ojeada minuciosa a la zona lisa, brillante, sin barba, de mi vieja quemadura.

Por fin entramos. Nos sentamos en filas distintas, pero contiguas. Ella no podía mirarme, pero yo, aun en la penumbra, podía distinguir su nuca de pelos rubios, su oreja fresca bien formada. Era la oreja de su lado normal.

Durante una hora y cuarenta minutos admiramos las respectivas bellezas del rudo héroe y la suave heroína. Por lo menos yo he sido siempre capaz de admirar lo lindo. Mi animadversión la reservo para mi rostro y a veces para Dios. También para el rostro de otros feos, de otros espantajos. Quizá debería sentir piedad, pero no puedo. La verdad es que son algo así como espejos. A veces me pregunto qué suerte habría corrido el mito si Narciso hubiera tenido un pómulo hundido, o el ácido le hubiera quemado la mejilla, o le faltara media nariz, o tuviera una costura en la frente.

La esperé a la salida. Caminé unos metros junto a ella, y luego le hablé. Cuando se detuvo y me miró, tuve la impresión de que vacilaba. La invité a que charláramos un rato en un café o una confitería. De pronto aceptó.

La confitería estaba llena, pero en ese momento se desocupó una mesa. A medida que pasábamos entre la gente, quedaban a nuestras espaldas las señas, los gestos de asombro. Mis antenas están particularmente adiestradas para captar esa curiosidad enfermiza, ese inconsciente sadismo de los que tienen un rostro corriente, milagrosamente simétrico. Pero esta vez ni siquiera era necesaria mi adiestrada intuición, ya que mis oídos alcanzaban para registrar murmullos, tosecitas, falsas carrasperas. Un rostro horrible y aislado tiene evidentemente su interés; pero dos fealdades juntas constituyen en sí mismas un espectáculos mayor, poco menos que coordinado; algo que se debe mirar en compañía, junto a uno (o una) de esos bien parecidos con quienes merece compartirse el mundo.

Nos sentamos, pedimos dos helados, y ella tuvo coraje (eso también me gustó) para sacar del bolso su espejito y arreglarse el pelo. Su lindo pelo.

"¿Qué está pensando?", pregunté.

Ella guardó el espejo y sonrió. El pozo de la mejilla cambió de forma.

"Un lugar común", dijo. "Tal para cual".

Hablamos largamente. A la hora y media hubo que pedir dos cafés para justificar la prolongada permanencia. De pronto me di cuenta de que tanto ella como yo estábamos hablando con una franqueza tan hiriente que amenazaba traspasar la sinceridad y convertirse en un casi equivalente de la hipocresía. Decidí tirarme a fondo.

"Usted se siente excluida del mundo, ¿verdad?"

"Sí", dijo, todavía mirándome.

"Usted admira a los hermosos, a los normales. Usted quisiera tener un rostro tan equilibrado como esa muchachita que está a su derecha, a pesar de que usted es inteligente, y ella, a juzgar por su risa, irremisiblemente estúpida."

"Sí."

Por primera vez no pudo sostener mi mirada.

"Yo también quisiera eso. Pero hay una posibilidad, ¿sabe?, de que usted y yo lleguemos a algo."

"¿Algo cómo qué?"

"Como querernos, caramba. O simplemente congeniar. Llámele como quiera, pero hay una posibilidad."

Ella frunció el ceño. No quería concebir esperanzas.

"Prométame no tomarme como un chiflado."

"Prometo."
"La posibilidad es meternos en la noche. En la noche íntegra. En lo oscuro total. ¿Me entiende?"
"No."
"¡Tiene que entenderme! Lo oscuro total. Donde usted no me vea, donde yo no la vea. Su cuerpo es lindo, ¿no lo sabía?"

Se sonrojó, y la hendidura de la mejilla se volvió súbitamente escarlata.

"Vivo solo, en un apartamento, y queda cerca."

Levantó la cabeza y ahora sí me miró preguntándome, averiguando sobre mí, tratando desesperadamente de llegar a un diagnóstico.

"Vamos", dijo.


No sólo apagué la luz sino que además corrí la doble cortina. A mi lado ella respiraba. Y no era una respiración afanosa. No quiso que la ayudara a desvestirse.

Yo no veía nada, nada. Pero igual pude darme cuenta de que ahora estaba inmóvil, a la espera. Estiré cautelosamente una mano, hasta hallar su pecho. Mi tacto me transmitió una versión estimulante, poderosa. Así vi su vientre, su sexo. Sus manos también me vieron.

En ese instante comprendí que debía arrancarme (y arrancarla) de aquella mentira que yo mismo había fabricado. O intentado fabricar. Fue como un relámpago. No éramos eso. No éramos eso.

Tuve que recurrir a todas mis reservas de coraje, pero lo hice. Mi mano ascendió lentamente hasta su rostro, encontró el surco de horror, y empezó una lenta, convincente y convencida caricia. En realidad mis dedos (al principio un poco temblorosos, luego progresivamente serenos) pasaron muchas veces sobre sus lágrimas.

Entonces, cuando yo menos lo esperaba, su mano también llegó a mi cara, y pasó y repasó el costurón y el pellejo liso, esa isla sin barba de mi marca siniestra.

Lloramos hasta el alba. Desgraciados, felices. Luego me levanté y descorrí la cortina doble.